LUSIDU – maceta baja de bonsái en porcelana brillo

90,00 

LUSIDU es una maceta baja de bonsái en porcelana, acabada con esmalte transparente brillo. Su forma redonda y abierta aporta estabilidad sin pesadez, mientras que las incisiones con motivos vegetales introducen una decoración sutil, visible sobre todo cuando la luz recorre la superficie. Una pieza pensada para bonsáis pequeños, caducifolios, floraciones o composiciones de carácter delicado.

Altura

48 MM

Diámetro

177 mm

Material

Porcelana blanca

Porosidad

< 1 %

Técnica

torneada, tallada y esmaltada a mano

Uso recomendado

shohin / caducifolios / bonsáis de floración / composiciones delicadas

Hay existencias

Envío protegido con embalaje reforzado.
Preparada cuidadosamente en el taller antes de su envío.

Diseño e inspiración

LUSIDU es una maceta redonda, baja y luminosa, donde la porcelana aporta una presencia limpia y serena. Su proporción horizontal permite que la pieza actúe como una base estable, sin ocupar visualmente más espacio del necesario.

La superficie exterior está decorada con incisiones de motivos vegetales que recorren el cuerpo de la maceta de forma suave. No se trata de una decoración marcada por el color, sino de un relieve delicado que aparece con la luz y acompaña la forma sin romper su equilibrio.

Proceso

Torneo cada maceta de forma individual y realizo las incisiones manualmente antes del esmaltado. En LUSIDU, el dibujo vegetal queda integrado en la propia superficie de la porcelana, de manera que la decoración forma parte del cuerpo cerámico y no funciona como un elemento añadido.

El blanco procede de la propia porcelana. El esmalte transparente brillo protege la pieza y realza suavemente el relieve, creando reflejos contenidos que ayudan a percibir las incisiones sin hacer que la maceta pierda sobriedad.

Pensada para el bonsái

Por su baja altura y su diámetro amplio, LUSIDU puede funcionar muy bien con bonsáis pequeños, shohin, caducifolios de ramificación fina, árboles de floración o especies con fruto. Su forma redonda permite cierta libertad compositiva y favorece árboles con movimiento natural, sin una frontalidad demasiado rígida.

La porcelana blanca crea una base clara y luminosa, especialmente adecuada para composiciones donde se busque ligereza, elegancia y contraste con la corteza, la hoja o la flor. Las incisiones vegetales pueden dialogar con especies delicadas, brotaciones finas o árboles de carácter más poético que rústico.